¿Es posible comprender la historia pasada y también vivir –y, por otra parte, hacer- la historia presente, sin ceder al espíritu de las "filosofías de la historia", ni entregarse a la irracionalidad de la violencia o del absurdo? ¿Cuál es, entonces, la verdad del oficio del historiador? ¿Y cómo participar de verdad en la tarea de nuestro tiempo?
Estas son las preguntas que atraviesan los ensayos reunidos por Paul Ricoeur en Historia y verdad. Los estudios se encuentran agrupados alrededor de dos polos: uno metodológico y otro ético. Los de la primera parte, más teóricos, están dedicados al significado de la actividad histórica e inspirados en el oficio el filósofo y de historiador de la filosofía, que practica el autor. Los de la segunda parte pertenecen a una crítica de la civilización y están orientados hacia una pedagogía política. A través de temas de civilización y de cultura –el trabajo, la violencia, la palabra, la angustia, la sexualidad-, Ricoeur se interroga acerca de la manera en que la verdad adviene en la actividad concreta de los hombres.
Los ensayos que componen este volumen están signados por un único ritmo que mantiene unidas las preocupaciones evocadas por el autor. "Esta pareja verbal –historia y verdad- acompaña todos estos estudios, desplazando lentamente su propio sentido y enriqueciéndolo de continuo con nuevos significados."
Wikipedia
Resultados de la búsqueda
viernes, 7 de agosto de 2015
Paul Ricoeur: Historia y verdad.
El Fondo de Cultura Económica acaba de publicar una serie de ensayos del filósofo Paul Ricoeur que giran en torno de la controvertida disciplina de la historiografía.
miércoles, 29 de julio de 2015
Recién publicado: No es solo aire caliente – Poner en práctica la educación relativa al cambio climático
Una nueva publicación, titulada ‘Noes solo aire caliente – Poner en práctica la educación relativa al cambio climático’ presenta la labor reciente de la UNESCO en apoyo de los responsables de las políticas pedagógicas y los formadores de docentes que se ocupan del cambio climático.
La publicación contiene estudios de caso nacionales de programas experimentales de la UNESCO en República Dominicana, Guyana, Mauricio, Tuvalu y Sudáfrica, que facilitan el acceso a los resultados y las experiencias adquiridas. El libro presenta además 16 perfiles breves de países de todas las regiones del mundo en lo tocante a la elaboración de sus políticas relativas al cambio climático y la educación para el desarrollo sostenible. Completan la publicación varias recomendaciones sobre cómo mejorar las respuestas del sector educativo al cambio climático.
El cambio climático es una de las mayores amenazas
al desarrollo sostenible. Los diez años más cálidos que se han
registrado sobrevinieron a partir de 1998, el nivel del mar está
subiendo y son más frecuentes los desastres naturales, tales como los
ciclones y las tormentas tropicales, que amenazan a los hogares y medios
de vida de las personas.
La educación relativa al cambio climático es una
herramienta poderosa para ayudar a la gente a comprender las causas y
consecuencias del cambio climático, preparar a los alumnos para que
vivan con sus repercusiones y dotarlos de autonomía para que adopten
medidas sobre sus causas.
publicado en la página web de la UNESCO.
miércoles, 17 de junio de 2015
Tales de Mileto / Los teoremas de Tales
"Una explicación que no carece de verosimilitud es que las diversas artes y la filosofía fueron descubiertas muchas veces y muchas veces perdidas, lo cual es muy posible, y que estas creencias son, por decirlo así, despojos de la sabiduría antigua conservados hasta nuestro tiempo."
Aristóteles, Metafísica, Lib. XII
Tales de Mileto vivió durante los siglos VII y VI a. C. Esto significa que vivió durante el periodo arcaico, una época marcada por el contacto, influencia y el posterior conflicto entre occidente y oriente; la Hélade y el imperio Persa. Es, ante todo, la época en que la cultura griega toma conciencia de sí misma e inicia su andadura en las artes, la ciencia, el pensamiento y la política; el propio Tales es paradigma de su tiempo, que lo determina y le dota de una trascendencia que va mucho más allá de sus teoremas. Tal es así que bien se puede decir que tuvo la genialidad de abrir un nuevo horizonte de pensamiento que determinó una forma nueva y original de aproximarse a la realidad y explicar el cosmos: La Filosofía. El es el primer presocratico y, por lo tanto, el primer filósofo de la historia. Pero antes de hablar del personaje, sería interesante esbozar brevemente el mundo en el que vivió.
Mileto fue fundada en el siglo XII antes de Cristo por los pueblos jónicos que emigraron empujados por las invasiones dóricas en el Peloponeso. Ya en el S. VII a.C., Mileto era una ciudad importante, floreciente, volcada al comercio y la pugna por el liderazgo político en el área de influencia jónica del Asia menor. Lo cual trajo un fuerte intercambio de cultura y de ideas del cual Tales se nutrió -él mismo, hijo de Examies y Cleobulina era de origen fenicio- y, probablemente marcó, junto con los viajes que realizó, su desarrollo; no exento de una creatividad y de una originalidad que difícilmente se hubiese podido dar en otro lugar que no fuera Grecia; su visión de la Naturaleza (φύσις) es privativa de ese lugar –fue Homero el primero en referir este término en la Odisea-. Aunque, tambien, cabe decir que finalmente Mileto no fue capaz de oponer un poder real y efectivo lo suficientemente grande como para conservar su independencia frente al poder Persa.
Así pues, este nuevo pensamiento que inaugura Tales de Mileto se
caracteriza por la voluntad de trascender las antiguas cosmogonías míticas de
Homero y Hesiodo, que ya no resultaban válidas o suficientes para explicar el
mundo. No hay una sustitución del mito por el logos, sino una progresión, ya
que lo que pretenden estos pensadores es encontrar un método de aproximación a
lo divino; entendiendo lo divino como aquello que constituye el ser del mundo.
Es decir, su naturaleza. Esta nueva
pregunta por el ser de las cosas sujetas a la verdad revelada por el
pensamiento (επιστεμη) da origen a la filosofía y, por ende, a la ontología.
De Tales de Mileto no consta que haya escrito o
sistematizado su pensamiento en algún tratado, todo lo que ha sido legado a la
posteridad pervive por sus numerosos comentadores. Entre ellos, algunos tan
célebres como Aristóteles, que escribió en su tratado sobre el Alma: “Algunos afirman que el alma se halla
entreverada en el todo. Posiblemente es éste el motivo por el que Tales pensó
que todo estaba lleno de Dioses”.
De su pensamiento, sabemos que concebía el agua como principio fundamental (αρχη) de la naturaleza (φύσις) y, por tanto, de todas las cosas. Tales creía que la tierra estaba rodeada de agua y que la tierra surgía de ella; de ahí que probablemente también considerase que el agua no sólo es el principio fundamental de la naturaleza sino que al principio sólo había agua.
De su pensamiento, sabemos que concebía el agua como principio fundamental (αρχη) de la naturaleza (φύσις) y, por tanto, de todas las cosas. Tales creía que la tierra estaba rodeada de agua y que la tierra surgía de ella; de ahí que probablemente también considerase que el agua no sólo es el principio fundamental de la naturaleza sino que al principio sólo había agua.
Este cambio de paradigma cosmológico, que va de la teogonía y la cosmogonía de Hesiodo y Homero (επος) al
logos, nos permite traspasar y cribar las evidencias sensoriales que proporcionan los sentidos y que carecen de un
sustento que de validez (επισταμαι) al discurso. En la primacía, por cierto, que
concede a la razón sobre los sentidos quizá se percibe su vocación más
práctica, anécdotas a parte, en los dos teoremas que han pasado a la historia
con su nombre.
Se sabe que estos teoremas ya eran conocidos por diferentes
pueblos y que Tales, probablemente, pudo
descubrirlos en un viaje que realizó a Egipto donde, entre otras cosas, pudo
observar que era posible medir la altura de una pirámide teniendo en cuenta la sombra que proyectaba en un determinado momento del día debido a la proporcionalidad que guarda respecto a la sombra proyectada por otro objeto de altura conocida.
Así pues, el primero de estos teoremas dice que si se dan dos rectas
cortadas por varias rectas paralelas, los segmentos
determinados en una de las rectas son
proporcionales a los segmentos correspondientes en la otra.
El otro de los teoremas de Tales dice que en un triángulo ABC, si se traza un segmento paralelo, B'C', a uno
de los lados del triangulo, se obtiene
otro triángulo AB'C', cuyos lados son proporcionales a los del triángulo ABC.
En ambos casos, la clave es la proporcionalidad entre un segmento conocido y otro desconocido, enlazando así, por cierto, con la Filosofía y el estudio de la naturaleza (φύσις), donde existe una correlación entre los efectos y sus causas, intrínsecas a sí mismas, tal y como lo concibió Tales de Mileto para quien "Lo más hermoso es el Cosmos, pues no ha sido creado".
martes, 2 de junio de 2015
RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS (PRIMARIA)
Para resolver problemas sencillos debemos tener en cuenta:
1)
LOS DATOS. Sin conocer bien los datos que nos
facilita el problema no podemos resolverlo. Por este motivo, debemos prestarles
una atención mayor. Hay que tener en cuenta que se pueden encontrar:
a)
En el enunciado del problema. Lo más común es
encontrar los datos en el mismo enunciado, por eso mismo hay que leerlo tantas
veces como necesitemos y sacar todo aquello que creamos que nos puede ayudar
para su resolución. No importa si después no usamos todos los datos que hemos
sacado.
b)
Podemos encontrar datos necesarios e importantes
en la pregunta o preguntas del problema. Es decir, en ocasiones al mismo tiempo
que nos indican qué debemos buscar, también nos dan datos que pueden ser muy
importantes para la resolución del mismo problema. Es por ello, que si al sacar
los datos del enunciado no ves claro cómo resolverlo, debes revisar también la
pregunta o preguntas porque ahí puede estar el dato que te falta.
2)
¿QUÉ TENGO QUE HACER?
Una vez sacados todos los datos del problema. Leeremos de nuevo el
enunciado y la pregunta que nos están haciendo. En este momento, tendremos que decidir
que operación u operaciones hacemos para resolver el problema. Para tomar estas decisiones nos puede ayudar
saber que:
a)
Cuando se nos pide que a una cantidad se le
añada otra u otras cantidades SIEMPRE SUMAREMOS.
b)
Cuando a una cantidad hay que disminuirle otra
cantidad, o nos preguntan “cuánto tiene ahora” o “cuánto le queda” o “cuánto le
ha sobrado” normalmente RESTAREMOS.
c)
Cuando el problema nos pide que busquemos una
cantidad más grande a partir de dos cantidades más pequeñas, MUTIPLICAMOS.
d)
Cuando el problema nos pide que repartamos una
cantidad grande entre otras más pequeñas, DIVIDIREMOS.
miércoles, 27 de mayo de 2015
UNA PROPUESTA PEDAGÓGICA: LA ECOLOGÍA
Ámbito, ambiente pero también ambición comparten, curiosamente, el mismo origen etimológico. Ambiente es el participio de presente del verbo latino ambio, y significa: "El que circunda y abarca algo con la vista". En este caso, por decirlo con Félix Duque, el homo ambiens o ambitiosus es aquel que anda alrededor de una cosa, que la abraza, la enlaza, la rodea. En este caso, es el hombre el que, mediante el pensamiento, la acción técnica y política tiende a adueñarse del medio convirtiéndolo en su entorno o, como dijo Ortega, "en su circunstancia".
Así pues, como Jonathan Swift, me gustaría plantear una humilde aunque ambiciosa propuesta que trate de enmendar cierta carencia de la que adolece el actual plan educativo. Es cierto que en el ámbito académico a día de hoy parece brotar una incipiente sensibilidad hacia la ecología; pero también es cierto que este primerizo impulso todo lo más que ha conseguido no ha ido más allá de una cierta torpeza y titubeo bienintencionados. Trataré de explicarme.
Si atendamos a las asignaturas de Historia, Ciencias naturales y Educación para la ciudadanía (antes de que vuelvan a cambiar de contenido y de forma), podemos extraer diferentes conclusiones. Una de ellas es que existe una asignatura como la de Educación para la ciudadanía sin necesidad de enmarcarla dentro de la asignatura de Historia o de crear otra asignatura específica como "Historia de la ciudadanía". Lo cual tiene sentido, porque la finalidad que persigue la asignatura de Educación para la ciudadanía es distinta de la que persigue la asignatura de Historia; Así como la Ética tiene un propósito distinto de la Historiografía.
Por cierto, si se me permite un pequeño circunloquio, me gustaría recordar que la asignatura de Historia de la religión sí se puede enmarcar perfectamente en el ámbito de la historiografía; tanto como por ejemplo la Historia del arte o la Historia de la filosofía, puesto que el estudio de un periodo histórico es indisociable de las creencias religiosas de una determinada cultura, de su arte, de sus formas y sistemas políticos o de su pensamiento y de cómo inciden éstas en las esferas vitales de las sociedades en un particular momento histórico.
Por el contrario, el ámbito de estudio y, por lo tanto, las respuestas que pueden ofrecer la ecología y las ciencias naturales, no son esencialmente las mismas. Aunque, evidentemente, en más de un punto o estadio puedan llegar a converger. Y esto es así, de la misma manera que existe una divergencia entre la física y la ética: La primera aspira a un conocimiento acotado a un método epistémico; mientras que la segunda implica una reflexión axiológica y moral y una puesta en valor de dicho conocimiento, lo cual es indisociable de su dimensión ontológica, el entorno o, por expresarlo con Heidegger, el ahí- en el que acontece la apertura al claro del Ser: El Dasein. Y es precisamente ahí donde detecto una carencia en nuestro actual sistema educativo. Es más, en este punto no sólo detecto una carencia académica sino una urgencia vital para la sociedad. Porque, considero que resulta evidente para la razón y el sentido común que de la misma manera que no es posible concebir al hombre como un hecho aislado al margen de la sociedad -y de ahí, por ejemplo, el acierto de la asignatura de Educación para la ciudadanía en primaria y secundaria-, tampoco es posible concebir a la sociedad y la cultura al margen del ecosistema en el que se asienta.
Pienso que una de las conclusiones que nos obliga a extraer este hecho es la necesidad de trascender el concepto de educación orientada exclusivamente a las necesidades de un determinado mercado laboral; por las implicaciones evidentes que esto conlleva tanto para el desarrollo y el pensamiento autónomo de una persona particular, para la sostenibilidad y la calidad de vida de una sociedad en su conjunto y para el impacto medioambiental del ecosistema en la que ésta se asienta.
Por lo tanto, en mi opinión, debemos abogar no sólo por el hecho concreto de implantar una asignatura específica que se ocupe de la ecología; sino de un cierto espíritu que subyazca en el modelo educativo y que sea capaz de dotar a los alumnos de pensamiento crítico, empatía y conciencia medio ambiental. Por cierto, espíritu entendido aquí en el sentido de energía (Energeia) encaminada hacia la prosecución de valores éticos -un Ethos-; es decir, como indica el origen de esta palabra, hacia un determinado modo de morar o habitar.
Porque, ¿qué finalidad tiene la educación sino la de prepararnos para una determinada concepción óntica? O, lo que es lo mismo, para, primero, tratar de pensar y transmitir a los alumnos una determinada comprensión del Hombre de sí mismo; segundo, integrar al hombre en un contexto social y cultural; y, tercero, tratar de comprender y pensar cómo una sociedad se da inserta en un ecosistema.
lunes, 25 de mayo de 2015
Una adolescente se suicida tras sufrir acoso escolar.
El pasado 23 de Mayo nos enteramos de que una alumna de 16 años se había quitado la vida harta de sufrir el acoso y el maltrato de algunos compañeros y de no recibir respuesta por parte de aquellos que deberían de velar para que estas cosas no ocurrieran.
Una triste noticia que como en la mayoría de estos casos se ha actuado tarde y mal. Y por ende, escuchando a las partes, parece que nadie está muy dispuesto a hacer autocrítica; porque no he escuchado decir nada interesante más allá de la respuesta fácil (e irresponsable): "La culpa es de la redes sociales". Y así, se pierde una valiosa ocasión para concienciarnos de que tenemos un largo camino por delante contra esta forma de violencia y de que, quizá, deberíamos de empezar a afrontarlo con la misma perspectiva y tolerancia que el maltrato de género; aunque sólo sea para no repetir errores que han costado mucho sufrimiento y muchas víctimas que se han quedado en el camino.
Ojalá esta sea la última, pero si queremos que estas cosas dejen de ocurrir, se debería de empezar por admitir que este tipo de cosas son vergonzantes y envilecedoras para toda la sociedad en general y ya no digamos de aquellos que han fallado a la muchacha cuando ella más los necesitaba a su lado.
Una triste noticia que como en la mayoría de estos casos se ha actuado tarde y mal. Y por ende, escuchando a las partes, parece que nadie está muy dispuesto a hacer autocrítica; porque no he escuchado decir nada interesante más allá de la respuesta fácil (e irresponsable): "La culpa es de la redes sociales". Y así, se pierde una valiosa ocasión para concienciarnos de que tenemos un largo camino por delante contra esta forma de violencia y de que, quizá, deberíamos de empezar a afrontarlo con la misma perspectiva y tolerancia que el maltrato de género; aunque sólo sea para no repetir errores que han costado mucho sufrimiento y muchas víctimas que se han quedado en el camino.
Ojalá esta sea la última, pero si queremos que estas cosas dejen de ocurrir, se debería de empezar por admitir que este tipo de cosas son vergonzantes y envilecedoras para toda la sociedad en general y ya no digamos de aquellos que han fallado a la muchacha cuando ella más los necesitaba a su lado.
viernes, 22 de mayo de 2015
"M" de Fritz Lang
“M” es pura
historia del cine. Un thriller revolucionario en su técnica y sublime en su
planteamiento, basado libremente en hechos reales que acontecieron en
Düsseldorf y que conmocionaron a la sociedad de la época. Pero, antetodo, es una película que puede ser muy interesante para la asignatura de
Educación para la ciudadanía.
En lo que podría haber sido una mera adaptación morbosa y
una vuelta de tuerca más del cine expresionista –cosa que ya de por sí no sería
poco-, Fritz Lang plantea un dilema ético que, dependiendo de la respuesta al
drama planteado, puede subvertir la forma de entender nuestra vida en común
dentro de la sociedad. Porque, ¿sería ético que una masa social, una mayoría,
al margen de la acción legal del Estado y, lo que es más importante, al margen
de un juicio garantista, se tomase la justicia por su mano contra un monstruo
con desórdenes sexuales que asesina niños?
Así pues, partiendo de este planteamiento y dado el contexto
social que se vivía en 1932, Fritz Lang tiene el acierto de dar otro paso más allá y dota a la
película de un trasfondo de denuncia del nazismo emergente mostrando como una sociedad
paraestatal se organiza, mediante la astucia y la picaresca pero, según va transcurriendo el metraje, también
mediante la fuerza. Tal es así que en alguna secuencia, como el asalto al edificio de
oficinas, con uniforme y pistola en mano, recuerda al putsch de 1923. Y todo
esto sin pasar por alto que una vez identificado el criminal una de las
primeras iniciativas de dicha sociedad es marcarlo con una “M”; lo cual
recuerda a su vez la voluntad de
estigmatizar mediante una cinta a aquellos segmentos de la población que
resultaban molestos o indeseables para los nacionalsocialistas. No en vano, por cierto, ésta
fue la última película de Fritz Lang en Alemania antes de su exilio americano.
Y es, precisamente, esta capacidad de Fritz Lang para dotar
de perspectiva y profundidad a una película que ya de por sí partía de una premisa brillante lo que la
convierte en una obra maestra superior, incluso, a obras tan geniales como “Metrópolis”, “La mujer del cuadro” o “Perversidad”. Por todo ello, considero, en definitiva,
una gran historia con un hondo contenido ético, moral y sociológico, casi atemporal, y de la que se puede extraer material de trabajo y debate para el pensamiento
crítico de los alumnos.
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